www.rimar2000.com.ar
José Luis Mejía (Perú)

Lima, 13 de setiembre del 2004 ¿Por qué tengo obsesión con los sonetos? ¿Por qué tengo obsesión con los sonetos? ¿Por qué busco palabras escondidas entre rincones, entre parapetos, entre lugares rotos y entre vidas? Alguien comenta que es perder el paso, como perder el tiempo y el camino consumiendo las horas. ¿Es fracaso seguir las instrucciones del destino? Pregunto y me pregunto sin respuestas porque sé que la nada es compañía que nos deja tirados en las restas, tan sólo por placer. La poesía no tiene más lugar en este mundo que la hiel o el veneno. ¡Qué profundo! ¿Si no hay lugar para escritores viejos que repiten las fórmulas gastadas, para qué se inventaron los espejos y el reflejo del sol y las miradas? ¿Para qué se repiten burdas rimas que nada nuevo tienen? Nada vale la criatura exacta (nuevos climas necesita el rincón que me acorrale). ¡Vaya contradicción! ¡Hermoso aroma tienen las flores secas en el huerto donde nadie palpita, ni se asoma, porque está roto, despoblado y muerto. Fluyen las aguas de la poesía hacia el mar de la nada. ¡Qué ironía! No hay en mis versos ni evasión, ni gloria, ni la grandeza ilustre de los clásicos; son golpes de plumón, quejidos básicos de una letra sin voz, sin luz, ni historia; torpes imitaciones de un pasado que ya dio al mundo todo lo que había de entregar de color y de armonía tras un endecasílabo forzado. No hay en mis versos lágrima o sonido, flor de mañana o sombra de futuro; no soy poeta, no; no tengo apuro de confesar que soy tan sólo el ruido de un montón de pancartas en jirones a golpes de ventisca. ¡Qué traiciones! Y sin embargo busco conmovido la palabra imprecisa que me llama como una chispa germinal que estalla sobre esta nada absurda que he parido. A veces soy muy brusco, me impaciento por declarar las cosas amarillas o combustibles o color o astillas o valles o pantanos o alimento. Sé que conjugo verbos que se anudan en el cuello de muchos como manos de asesinos en serie, de villanos, que siempre hieren pero nunca dudan. Dicen que me acompaña la tristeza por un amor perdido. ¡Qué torpeza! Para charlar de amor la poesía no requiere de lúgubres sonetos porque amar es perder toda armonía bajo lluvia de sangre, culpa y vetos. ¿Entonces para qué? Nada conmueve el pellejo animal de las pasiones que hierven en el cuerpo torpe y leve de este humano que soy sin pretensiones. Si el amor es desorden y es sordera, si nada encuentra sitio en mis lugares, ¡qué sentido tendrá la primavera que declara el poeta en sus altares! De nada sirve el canto. Mi camino se puebla de silencios. ¡Qué destino! Sólo hasta ayer soñaba con la aurora como los chicos del jardín de enfrente que juegan sin saber de la demora del padre muerto y de la madre ausente. Sólo hasta ayer la luz buscaba el paso por los caminos lícitos del hombre que lucha contra el sol, contra el fracaso, contra la letra muda de su nombre. Sólo hasta ayer miraba con ternura la piedra gris, la tierra descubierta, las manos de mi padre, la dulzura de mi madre invencible pero muerta. Sólo hasta ayer las sombras no eran nada, la muerte estaba ciega. ¡Qué mirada! ¿En dónde se extravió la primavera que ya no alumbra letras como flores? ¿Será que se entregó a nuevos señores o se marchó como la mar ligera? Ya no llegan sus formas, sus palabras, su fe, su calma, su inmortal vacío; perdida la ilusión, ya no me río, ni alimento mi vida ni me labras. Por eso vuelvo a perpetrar sonetos parapetado en versos, que el olvido llega en sus hordas a incendiar mi nido con sombras, extrañezas y esqueletos. ¿Puede ser que la vida sea oscura o somos luz mentida? ¡Qué locura! El existir me llena de sorpresas que vienen a romper los horizontes, como estrellando flores en los montes y sueños de otra vez en las promesas. Soy voz para el silencio de quien quiere compartir mis ausencias, soy oído para quien busca alimentar el ruido con la angustia de amor por la que muere. Se vienen hacia mí tantas edades que buscan las palabras que no sé, que intento ser verdad aunque la fe de tantas muere tras mis falsedades. Camino sin andar, nunca voy lejos con maletas ajenas. ¡Qué consejos! Sigue siendo quien eres, no desmayes, no entregues tu verdad por unos besos, respira transparente, no soslayes tus ilusiones bajo amores presos. Cobarde no es aquel que en la batalla siente miedo. Cobarde es que huye, cobarde es el que corre, el que se calla mientras el miserable nos destruye. No hay razón para ser el que se aleja dejando atrás heridos a sus hombres que proclaman inútiles la queja por el que ya olvidó todos sus nombres. Si el sol se muere, si la vida es corta, apostémoslo todo. ¡Qué me importa! Atrévete a vivir como las aves que llevan su cantar por todos lados siempre arrastrando tras sus alas suaves la piel azul de los enamorados. No dejes que la nada te construya sus cumbres de temor y cobardía, manténte alerta, siempreviva, tuya, sueño de noche y huracán de día. Protege tu verdad, no la de todos, porque tan sólo tú sabes el gesto preciso de tu luz. Halla los modos de serte fiel, ¡y al diablo con el resto! Si el mundo entero no te reconforta, consuélate tú misma.. ¡Qué te importa! Así voy derrochando mis sonetos, acaso con afecto, con ternura, con ganas de embarcarme en la locura de hacer andar caminos obsoletos. Palabra tras palabra voy armando mis estructuras de cemento y cal como un enano simple y colosal, como un objeto firme pero blando. Doy todo mi reír por la sonrisa de quien carga amarguras como piedras estériles de amor, infames hiedras que nublan todo cándidas, sin prisa. Pido perdón por todos mis errores que envilecieron sueños... ¡Qué traidores! ¡Cuántas ideas! Cuántas cosas dichas en poemas sin voz, en versos mudos donde alumbraron, limpios y desnudos, cien corazones, lánguidas desdichas. Soy un instante pérfido, una ausencia que llega a perforar viejos olvidos con sus entonces, sus porqué, sus ruidos, su transitar dolores, su imprudencia. Cuántas creyeron mi verdad cobarde (¡si yo me convencí de mi ternura!), pero es enero tentación impura cuando diciembre anuncia que ya es tarde. Señor de las memorias que me pierdo fui cosechando heridas. ¡Qué recuerdo! Recuerdo una muchacha y un barranco, una cara de luz, una flor roja, dos conversando juntos en un banco, un contento y, talvez, una congoja. Recuerdo una sonrisa de chiquilla, de adolescente casi inexplorada; recuerdo la creciente maravilla de extraviarme mirando su mirada. Recuerdo viejas tardes consumidas en la casa que ya no nos protege y ese buscar el capturar las vidas para que nadie, nunca, nos aleje. ¡Cuántas fueron labrándome la historia! Tan sólo una me salva... ¡Qué memoria! ¿Para qué escribo falsas confesiones que nadie entenderá? ¿Para qué canto? ¿Para qué me entretengo en mis pasiones si las pasiones son de pena y llanto? Absurdo capitán que en la tormenta se mantiene en el puente necio y triste, que teme al huracán que lo alimenta, que se forja en el miedo cuando embiste. ¿Dónde se detendrá tanto naufragio? ¿Cómo alcanzar el mítico horizonte? Si por cada sonrisa hay un adagio, por cada construcción hay un desmonte. ¿Por qué tengo obsesión con los sonetos? No lo sabremos nunca... ¡Qué secretos! © José Luis Mejía -------------------------------------------------------------------------- © Derechos en el mundo e Internet, José Luis Mejía
José Luis, aunque RIMAR no me dé dinero, me da estas enormes satisfacciones. Gracias. Sos "un capo". Osvaldo J. Schiavoni, 24/09/04
TE LLEVARÉ HASTA EL ALTAR Te llevaré hasta el altar del dios de nuestros abuelos porque bendigan los cielos nuestra manera de amar. Tú eres mi exacto lugar, mi mañana más hermosa, eres fruta deliciosa, caricia amable en la pena. Regálame el bien, Ximena, de ser mi luz y mi esposa. Nunca pensé que esta historia la escribiera para mí, del solitario que fui ya no queda ni memoria. Tu palabra absolutoria me llegó en un navegar cruzando la pleamar de mi tristeza encendida. Porque salvaste mi vida te llevaré hasta el altar. Yo andaba por los caminos errantes de mi locura, mudo en la palabra oscura de inútiles peregrinos. Sancho retando molinos con quijotescos anhelos, me arrastraba por los suelos con infinita arrogancia. Me distanció la ignorancia del dios de nuestros abuelos. Cuando llegaste, de ausencia, me decoraba mi padre y enamorada, mi madre, renunciaba a su existencia. Sordo, cubierto en violencia, entre fiebres y desvelos, andaba en amargos vuelos que el aire contaminaron, mas tus palabras hablaron porque bendigan los cielos. Llega tu voz a mi boca, tus labios hasta mi piel y te eriges timonel de esta nave ciega y loca. Cuando tu nombre me toca mi sed comienza a alumbrar. En tu vocación de dar me entregaste tu alma buena. Nadie comprende, Ximena, nuestra manera de amar. Contigo todo es enero, contigo acaba el espanto, de tanto quererte tanto te quiero tanto y me quiero. Contigo soy mensajero del vivir y del soñar, me sorprendo de buscar mis ilusiones perdidas. Encuentro que en nuestras vidas tú eres mi exacto lugar. Eres la mano sincera que se tiende sin reclamo, respuesta cierta si llamo, paciencia, calma y espera. En tu imagen verdadera toda mi ilusión reposa, por ti germinó la rosa de mi esperanza marchita. Eres, muchacha bendita, mi mañana más hermosa. Eres franca, libre y bella de tus formas a tu ser, niña en cuerpo de mujer, flor recubierta en estrella. Mis pasos van por tu huella y tú vas por cada cosa como esencia milagrosa de placeres y alimentos. Para mis labios sedientos eres fruta deliciosa. Eres mi risa que ha vuelto a reír a carcajadas, eres mis cartas jugadas y mi acertijo resuelto. Eres el obsequio envuelto en pétalos de azucena que libera mi condena y anuncia mis alegrías. Eres en todos mis días caricia amable en la pena. ¿Qué otras palabras diré bajo este lugar sagrado donde nos hemos jurado lealtad, amor y fe? Tú eres mi voz, mi porqué, mi paz, mi estancia serena, logras que esta vida ajena me convenza de algún modo. Si ya me lo has dado todo, regálame el bien, Ximena. Así proclamo ante todos que soy feliz a tu lado, que me entrego enamorado a tus ritmos y a tus modos. Eres alma sin recodos, viento alado y mariposa, dulce miel, agua sabrosa, bendición y sacrilegio, concédeme el privilegio de ser mi luz y mi esposa. LIMA, 11 DE OCTUBRE DEL 2002
CUANDO EL TALENTO SE ENFRÍA Cuando el talento se enfría pierdo la voz y el afán soy cínico y charlatán yo soy José Luis Mejía. [RENATO CISNEROS] Nací con la primavera cuando pisaban la luna, me legaron de fortuna la tradición y la espera. Mi verso, como una fiera, siempre está de cacería. Si mi canto es luz que guía bajo la sombra y el ruego se hace inspiración y fuego cuando el talento se enfría. Mi padre fue la confianza; mi madre, vida dispuesta; mis hermanos son la apuesta; mi sobrina, la esperanza. Jamás partieron mi lanza ni dividieron mi clan. Si compartimos el pan y siempre vamos unidos ni cuando incendian mis nidos pierdo la voz y el afán. Por mi gesto, por mi orgullo, por mi saberme quién soy, por las partes donde voy, me siguen piedra y murmullo. En los insultos me arrullo, me cobija el huracán, si me quitan o me dan sigo andando hacia adelante. Sólo para el ignorante soy cínico y charlatán. Soy la chispa, soy la llama, soy la angustia de no ser, soy la mirada sin ver, soy el viento, soy la rama. Soy el olvido y la fama, soy risa y melancolía, soy labio, soy fantasía, soy pecho abierto en mitades. Soy mentiras y verdades, yo soy José Luis Mejía.
NADA TENGO PERO TENGO Nada tengo pero tengo y nadie soy pero soy. Si de tus labios me voy hasta tus labios me vengo. Recordando me entretengo con esperanza y sin fe. Yo soy el ciego que ve, el que sabe pero calla, el que perdió la batalla y sigue, muerto, de pie.
Recibido el 15/08/05 Tenemos un presidente... que, con sabias decisiones, toma y ejecuta acciones con resultado excelente. Si al hablar es elocuente como orador exquisito, demuestra ser erudito en sus actos de gobierno: Ejecutivo, moderno, eficiente y expedito. En la semana pasada, como quien nos da un ejemplo, hizo de Palacio un templo de fe y de lealtad probada. Fue audaz en una jugada política muy precisa y apostando su camisa (por decirlo ¿en coloquial?) hizo un enroque mortal con gran talento y sin prisa. Viendo cómo el panorama del momento se movía decidió que le exigía la circunstancia un buen drama. Descifrando el criptograma azul de la actualidad, pudo encontrar la verdad que buscaba con angustia y así revivió la mustia flor de la fidelidad. Fue entonces que la brillante mente del gobernador propuso al embajador en la cartera vacante. El ministro renunciante se iba nombrado a Ginebra y entonces, como quien quiebra, la invernal monotonía el mandatario en un día se enredó como culebra. Llamó directo a Madrid a su aliado más honesto y, sin más, le ofreció el puesto por valiente y adalid. ¿Fue estratagema? ¿Fue ardid? ¿Fue idea brillante o loca? ¿Fue por defender la coca? (¡la Sagrada!, malicioso) ¿Fue porque algún ambicioso se fue de lengua o de boca? Nada se sabe, ¡qué incierto!, pero Fernando llegó, vistió elegante y juró el jueves como un experto. Pero el niño nació muerto, sin número y sin registro, se le cortó el suministro de oxígeno de inmediato y renunció sin recato, ni duda, el Primer Ministro. ¿Fue traición? ¿Fue alevosía? ¿Fue la vieja dictadura? ¿Fue maniobra vil y oscura que la corrupción urdía? ¿Fue la respuesta sombría de un sujeto sin bandera? ¿Fue miserable y artera acción de un hombre sin casta? ¿Fue el colmo de la subasta de una puja bananera? No lo sé, pero lo cierto es que si Carlos se va todo el Gabinete está renunciando en el entuerto. Así es la ley, ya lo advierto, "en renunciado" el Premier se van donde su mujer los ministros y hay denuncia congresal si no renuncia alguno por no querer. Así que se fueron todos, incluyéndolo a Fernando (que llegó de contrabando y empujando con los codos). No hubo tiempo de acomodos de charlas ni de demoras; como las locomotoras que marchan para volver el hombre fue Canciller cuatro limpias, largas horas. Igual hizo pataleta, igual "te doy y te quito", igual invocó al bendito en mitad de su rabieta. Se vistió de anacoreta, se rasgó las vestiduras, habló de "fuerzas oscuras" y de confabulaciones; todas sus declaraciones fueron barro y conjeturas. ¿Es Fernando el anticristo o es víctima del sistema? ¿Tiene razón su anatema o es un insulto imprevisto? ¿Se encuentra el gobierno listo para gobernar sin él? ¿Es bastón y andarivel de esta joven democracia o es "mala leche" y desgracia tartamuda, torpe y cruel? ¿Es Carlos un estadista o es poco menos que un judas? ¿Su proceder siembra dudas o es puro como un budista? ¿Es simplemente un artista de la política ciega o es un incendio que llega con su lengua viperina a revolver la cortina cuando sabe que no juega? ¿Es Alejandro el futuro grande de nuestra nación o es una mala elección del temor y del apuro? ¿Es el hombre gris y oscuro de burdel, whisky y jarana, o es el mestizo que hermana todas las razas en él, el Inkarri, el timonel de nuestra patria peruana? "¿Cómo será?", dice un pillo, "soy su hermano y no sé nada"; en la combi estacionada todos "paguen con sencillo". Si callo, soy amarillo; si hablo mucho, pues soy rojo; si entre los perros me arrojo voy a salir magullado y si me quedo callado, pues voy a perder un ojo. En fin, que el pueblo decida o decida el presidente; los Apus, con tanta gente, van a exigir más comida. ¿Va la batalla perdida?, ¿quién sigue en la lista?, ¿tú? Sin vergüenza ni tabú publicó la presidencia: "Se requiere con urgencia Ministros para el Perú".
Si violaran a mi niña no hubiera fuerza en la tierra para detener mi guerra a muerte con la rapiña. ¿Que el alma se nos destiña por esos depredadores? ¿Que nos lleven sus horrores a su bestial condición? ¡Qué difícil elección! ¿La vida o los violadores? Lima, 8 de setiembre del 2005
En un discurso encendido lleno de frases augustas Alejandro, con las justas, pronunció algo con sentido. Primero, muy conmovido, saludó efusivamente a don Lula el presidente de Brasil cuyos escándalos de gastos y amigos vándalos lo tienen medio inconsciente. Después con todo el afecto a su par, el boliviano Rodríguez, le dio la mano gentil, amable y correcto. Luego con tono insurrecto de sublevado galán, dio las muestras de su afán por los sueños compartidos y le brindó los latidos de sus palabras a Eliane. Luego habló de integración, de vivir sin pasaporte, de lo bueno que el transporte le brindará a la nación. Después, haciendo alusión a las críticas arteras, dijo que ya sin fronteras vencerá el filo asesino de la piedras del camino construyendo carreteras. Habló de muchos millones, de kilómetros de asfalto y de tomar por asalto el futuro en sus acciones. Anunció sin pretensiones que cada par de semanas irá con sus caravanas de ministros y sabuesos a comprobar los progresos de las empresas peruanas. Pidió que dieran trabajo a los muchos lugareños ("demagógicos empeños" pensé viendo el agasajo). Yo me pregunto, ¿quien trajo maquinaria complicada pondrá la inversión gastada en manos de campesinos (honestos, buenos, divinos) que de eso no saben nada? Así acabó su discurso (y aquí termina mi disco) entre caipiriña y pisco Alejo ganó el concurso. Y para darnos un curso (como en Harvard, de rebote) habló de perros al trote, y dio consejos a Lula como al buen Sancho en su mula aconsejaba el Quijote. Lima, 9 de setiembre del 2005
Recibido 12/09/05. Ropas viejas. Indecentes salarios. Botas remalas. ¡Si hasta pagan por las balas que usan contra delincuentes! Los hay honrados, valientes, corruptos de antología. Si en una Comisaría se juntan ladrón y honesto, ¡mi verso es para el modesto y el valiente policía! Lima, 12 de setiembre del 2005
Aunque me escondo en Japón (y mi novia es japonesa) voy preparando la mesa para mi reelección. Es tanta la confusión de Alejandro y de su corte de incapaces, que el transporte de ilusión y desmemoria me hará repetir la historia ¡y ya tengo pasaporte! Lima, 13 de setiembre del 2005
En huelga están los docentes; en huelga las enfermeras (y en estas épocas fieras en huelga hasta los decentes). Según dicen los urgentes informes, la policía puede entrar en cualquier día en huelga por sus salarios. ¿Harán nuestros dignatarios huelga de idiotez un día? Lima, 14 de setiembre del 2005/
¿Será Beatriz Merino nuestra nueva Defensora del Pueblo? La gran señora tiene cancha, ciencia y tino. ¿Será verdad que un ladino quiere hacer esta jugada para dejarla callada antes de las elecciones? ¿Serán buenas intenciones, temores o canallada? Lima, 15 de setiembre del 2005
Los grandes quieren, sin duda, con los chicos, hacer leña. Quien se duerme se despeña, ¡vaya una "valla" tan ruda! ¿Cinco por ciento? Desnuda queda la verdad. Confieso que ya me tienen con eso harto de tantas pantallas. ¡Que se vayan con sus vallas y que cierren el Congreso! Lima, 16 de setiembre del 2005
NDOJS: El genio creador de José Luis Mejía no tiene límites. Ver sus páginas: http://www.joseluismejia.com, http://www.elentrometido.com, http://desdejava.blogspot.com, http://solosonetossolos.blogspot.com/, http://desdetexcoco.blogspot.com/, http://video.google.com/videoplay?docid=2233963987727441049&hl=en#, http://video.google.com/videoplay?docid=-5084654008768251083&hl=en#,