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Un "rejunte" de composiciones mías. Algunas (no todas) hechas con ayuda de RIMAR.
DIFERENCIA PANEGÍRICO APOLOGÉTICO AL VERSO ENDECASÍLABO PROPÓSITO DE VIDA MATRIMONIO (Retrospectivo) MI PUEBLITO OLVIDADO LA MEJOR POESÍA ¡ESAS BROMAS DE MAL GUSTO! LA MADRE DE LAS REVOLUCIONES ¡POBRE, EL RICO! PREOCUPACIÓN EN EL PARAÍSO ASTIZ, hermano... ASÍ ES LA VIDA AQUEL SUEÑO LA COLINA MI MÚSICA YA SÉ... LA VIEJITA ESTROFAS UNIVERSALES (*) QUE BARBARO VISTES! VR (VIRTUAL REALITY) A GEORGE GERSHWIN A MI ESPOSA CONSEJOS MEMORIA MILMEN Y UNASÓ RAÚL BARBOZA PASAME TU E-MAIL, TÍO PASTOR GRAFITIS MARAVILLAS DEL COSMOS AUTÉNTICA POESÍA















DIFERENCIA Por matizar un poco la jornada, un demonio, sintiéndose aburrido de hacer maldades, de ser tan jodido, empezó una obra bien intencionada. Desplegó materiales y herramientas y estaba entusiasmado en su trabajo, cuando un ángel, mirando para abajo, de novedad tan grande cayó en cuenta. Contentísimo, dijo "¡Es de admirarlo!" y bajó la escalera en cuatro saltos; al poco rato compartía los altos propósitos del diablo, al ayudarlo. Tomó el martillo el ángel, con más gana que habilidad, es justo confesarlo; tan poco tino tuvo, que al bajarlo no le quedó ni media mano sana. Al sentir en el dedo el martillazo se le escapó una frase un poco dura; el diablo se rasgó las vestiduras pero, al dolor del otro, no hizo caso. Ahí saltó a la luz la diferencia: el ángel tuvo voluntad de sobra para ayudar a hacer la buena obra; al diablo, importan más las apariencias. Fijate bien a quién seguís el tranco: este hecho nos enseña, analizado, que al lado del demonio bien hablado es mil veces mejor el ángel manco. Y si vas a elegir, jamás lo dudes: nunca pretendas parecer perfecto, que bondad no es ausencia de defectos sino, más bien, presencia de virtudes. Villa Elisa (Bs.As), enero-marzo de 1998. Dedicado a los hipócritas
PANEGÍRICO APOLOGÉTICO AL VERSO ENDECASÍLABO Yo no sé por qué razón le dicen "de Arte Menor" al verso que con dolor parimos del corazón, cuando por casualidad -o en honor de brevedad- y con cierta abnegación, octosílabo o menor descascara el cascarón. Lo cierto es que es más trabajo hallar palabras que rimen o siquiera que se arrimen, para arriba o para abajo, cuanto el verso es más cortito. Es cuestión dificultosa el cumplir tal requisito; no hay que ser muy erudito para comprender tal cosa. Por otra parte, con versos pijoteros es difícil completar bien una idea: Es que el discurso se enreda, y la tarea va pareciendo el quehacer del chapucero. El otro extremo, el de los versos súper largos complica la cuestión del ritmo y la cadencia: Hay que tener, sí, mucho oficio y experiencia, (o ser poeta) para hacerlo bien, y del hijo hacerse cargo. Y ya vamos llegando a mi admirado, nunca bien ponderado verso tipo, que se acomoda a todo prototipo: once sílabas, bien articulado. Tiene la gran virtud del punto medio, ni muy mucho ni demasiado poco; se presta tanto al cuerdo como al loco, y al verseador perdido le es remedio. Por eso yo lo quiero, y de él abuso, que parece no hubiera otra medida. ¿Para qué complicarme más la vida con otro metro, si saldrá confuso? Villa Elisa (Bs.As), abril de 1998 Dedicado al verso endecasílabo
PROPÓSITO DE VIDA Me propongo ser útil a la gente, ayudar cuanto pueda a mis hermanos, brindarme todo, no negar la mano, y vivir siempre noble y dignamente. Mas para eso, es muy verdadero, que debo ser bien frío, y en la mente grabarme como plan, primeramente el procurarme un poco de dinero. Me afianzaré en la vida socialmente para ser entre todos aceptado, y saberme así bien calificado para prestar apoyo sabiamente. (Durante ese período, es obvio, no podré servir tal como deseo. E Incluso, tal vez, según lo veo, me ganaré rechazos y algún odio). .................................... El mundo me ha premiado; prontamente estaré en condiciones de pagarle; ¡Con cuánto anhelo espero que al mirarle el rostro, pueda levantar la frente! Me falta solo conseguir alguna sabiduría de enfrentar la vida para poder brindarme ya, enseguida, a todo el mundo, sin duda ninguna. ................................... Si tan sólo pudiera desligarme de este molesto malestar del pecho, comenzaría a deshacer lo hecho y empezaría ya mismo a enderezarme... Ni bien salga de acá, del sanatorio, estoy dispuesto a comenzar mi vida según la meta antaño prometida. ¡Pero... están preparando... mi velor...! Villa Elisa (Bs.As), enero de 1998 Dedicado a los cómodos
MATRIMONIO (Retrospectivo) "Marido y mujer", dictó la jueza aquel febrero del sesenta y nueve: yo empecé a ser marido, y no es tan leve; pero vos, mujer ya eras, ¡qué viveza! Pasamos -valga la perogrullada- horas hermosas, horas regulares, y también hubo (no las recordares), las que, de bueno, no dejaron nada. No tuvimos la vida regalada pero tampoco vimos la miseria. Alimentamos hijos, cosa seria, que después, lo demás, no importa nada. Siempre conmigo, siempre mi maestra, me enseñaste a vivir, a ser tu esposo, y me educaste, en fin, a sentir gozo de proveer la subsistencia nuestra. Pero yo soy un duro, me doy cuenta. No como Schwartzenegger: duro en serio, tanto, que para mí es un misterio que todavía por mí cariño sientas. Vos tenés mis defectos asentados en un montón de libros y cuadernos: y yo a los tuyos, que me son tan tiernos, en un ticket del tren los he anotado. Escribiste mis buenas cualidades en una hojita de tu calendario: yo voy llenando, con trabajo diario, en papel tus virtudes y bondades. Y cada día varias hojas lleno, y la tarea nunca se termina. Me he convencido de que sos la mina que le haría bien a cualquier hombre bueno. Debo cuidarte más. He comprendido que un gran tesoro así, no se regala. Pocas cosas del mundo son más malas que lamentarse por el bien perdido. Una cosa nomás, esposa mía, te pido hoy, por lo que vos más quieras: no seas perfecta, porque si lo fueras, seguro, yo, no te merecería. Villa Elisa (Bs.As), enero de 1998.
MI PUEBLITO OLVIDADO Acá, en mi pueblo, nunca pasa nada. Pasa, sí, como cansado, el viento, soplando en la cañada, y su suave lamento se confunde con el de la majada que trepa la montaña a paso lento. El polvo del camino a veces se levanta al paso de las tropas que vienen, se quedan unos días, hablan del rey y de costosas ropas, toman mucho, mucho vino, esparcen sus rumores y siguen hacia pueblos mejores. Yo juego en el jardín, y miro las abejas mientras el viento escucho. Mi mamá me pide que no me aleje mucho, pero, ¿tiene sentido? ¿a dónde voy a ir? Alejarme no puedo: quizás iría al desierto, pero le temo, es cierto, le tengo mucho miedo. Por eso, por eso solo, me quedo. Papá de noche lee, y hace tiempo nos dijo que él cree que algo importante va a pasar un día. Yo le creería, y pienso en eso a la hora de la siesta, que me quedo despierto. (No creo que sea cierto, creerlo, de veras que me cuesta). Nada pasa, acá nunca nada pasa. Sólo rumores que de tarde en tarde alguno, haciendo alarde de enterado, comenta en la plaza. "Quizás, con ese censo que, dicen, se avecina, veamos caras nuevas" -arriesga una vecina. De soportar los días, ya me siento cansado. Las tardes son eternas, y las noches, pesadas. Creo que de este lugar tan olvidado nadie, nunca jamás, va a decir nada. Si todo es tan igual, tan sin motivo; si la vida es tan lenta, que ni vivo, ¿Cómo quiere mi padre que le crea, que algo va a ocurrir, acá en Belén de Judea? Villa Elisa (Bs.As), enero de 1998 Dedicado a los millones de pueblitos olvidados que hay por todas partes.
LA MEJOR POESÍA El hombre rudo se propuso un día, mientras afuera se escuchaba el viento, poner sobre el papel su pensamiento; decidido, se dijo: "haré poesía". Juntó palabras de medidas varias, las pesó y ordenó con gran destreza, y como piezas de un rompecabezas, con ellas describió su vida diaria. Sobre la choza el vendaval rugía pero poca atención él le prestaba, pues su mente se hallaba concentrada en la gran obra que escribir quería. Las palabras venían a sus labios como las cuentas de un collar de perlas; inspirado y tenaz, al releerlas el hombre rudo se sentía sabio. Ya era noche, y casi concluía cuando creyó oír que alguien llamaba; ¿quién molestarlo de esa forma osaba? reflexionó, mientras la puerta abría. Era el vecino, el que en tiempos idos altanero lo había despreciado, y le pedía ahora, acongojado, que le ayudase a hallar el buey perdido. Estuvo a punto de volver la cara y seguir la tarea interrumpida, pero cambió de idea, y enseguida decidió ir con aquel que le implorara. Horas bajo la lluvia caminaron hasta aclarar, helado, el nuevo día. El sol vio a dos hermanos que volvían arreando el buey que juntos encontraron. No hubo palabras de agradecimiento: un abrazo bastó, y de ese modo los dos amigos se dijeron todo, sin reproches, promesas ni lamentos. Al llegar nuestro hombre a su cabaña la puerta estaba abierta. A la ventana la tormenta, temprano a la mañana, la había destruido a furia y saña. El cuaderno no estaba ya en la mesa: por la noche, el viento huracanado violentamente se lo había llevado. "Mala suerte" -se dijo- y con presteza, se acostó a descansar. Desfallecía. Soñó que Alguien, sonriendo, lo miraba con mucho amor, mientras le señalaba: "Hoy has creado tu mejor poesía". Villa Elisa (Bs.As), enero de 1998. Dedicado a los hombres rudos que por suerte abundan, y también a los que tienen la humildad de pedir ayuda cuando realmente la necesitan
¡ESAS BROMAS DE MAL GUSTO! Ayer me puse a hacer una cometa. Con cañas que corté en lo de una tía, papel de molde que mamá tenía y algo de maña, al fin logré mi meta. La remontamos con mis compañeros, nos cansamos al rato, y raudamente, en bicicleta fuimos a la fuente de la plaza, a ver quién llega primero. El Bocha Vila me invitó al ratito a pescar al arroyo unas mojarras. ¡Qué fantástico fue seguir la farra! Con agujas armé los anzuelitos. Luego fuimos a hacerle la pasada en bicicleta siempre, a la rusita ojos de husky, bella princesita, a quien nunca jamás le dije nada. Tomé la leche -me chupé los dedos- y, ya de noche, con ¡tres! huevos fritos me fui a la cama y me llevé un librito, y un "Más Allá" que me prestó tío Alfredo. ... Todo esto fue ayer. Hoy de mañana, al asomarme y ver en el espejo, del otro lado se aparece un viejo medio pelado, pura arruga y cana. ¡Muchachos, que eso no se hace! ¡vamos...! ¿creen que es divertido hacerme esto? la verdad, me siento muy molesto: devuélvanme mi espejo, y olvidamos. Villa Elisa (Bs.As), enero de 1998. Dedicado a mí
De cómo se frustró, desgraciadamente y por un funesto capricho del destino, LA MADRE DE LAS REVOLUCIONES Augusto Heraldo era su nombre. El sino de su vida quedó así designado el día que nació, tan esperado, que su buen padre descorchó un buen vino. Creció escuchando, como que no oía, los problemas injustos que en su casa, -poca comida, apenas una hogaza- enfrentaban luchando cada día. Que la luz, el transporte, la cocina, la obra social, los malos hospitales, la policía, los jueces y otros males, que su padre olvidaba en la cantina. Adolescente ya, no descubría una manera de arreglar el mundo; le producía un malestar profundo sólo pensar lo que enfrentar debía. Y fue nutriendo su resentimiento con lecturas de grandes pensadores. Los poetas, filósofos, doctores, le minaban día a día su contento. Una fría noche en que absolutamente amargado se hallaba, casi hundido, empezó a reaccionar, y decidido, un plan fue maquinando allá en su mente. Hizo listas de amigos: los leales, los valientes, los limpios, los sinceros y comprendió que ya no había peros, que tenía todos los materiales. Su corazón se aceleró de a poco, a medida que se iba convenciendo de que ya no podría seguir viviendo sin luchar, por lo justo, como loco. El plan maestro fue cristalizando en él al tiempo que la noche huía; tanto pensó, que al despuntar el día, prácticamente estaba terminando. Nada podría detenerlo ahora que su suerte los dados había echado: ya verían los necios, los malvados, cómo de pronto había llegado su hora. Y cuando estaba por salir al mundo a organizar sus huestes, a vencerlo imponiendo lo justo, y convencerlo de abandonar el proceder inmundo... En ese momento... ¡se largó a llover!. Villa Elisa (Bs.As), enero de 1998 Dedicado a todos los Heraldos Augustos que preparan el mundo del mañana, eligiendo marca de zapatillas, viendo televisión o discutiendo el último partido.
¡POBRE, EL RICO! Pobre José, quedóse sin pasaje para viajar a playas del Caribe, pues las acusaciones que recibe le desarman de a poco el andamiaje. Se quedará en su casa, ¡qué congoja! más aburrido que un día de lluvia; no va a poder llevarse ni la rubia, ni la morocha, ni la pelirroja; Su mujer le reprocha que le falta dinero para renovar la alfombra; A él le preocupa más ir a la sombra (que es probabilidad bastante alta). Que tanta mala suerte lo persiga le puede provocar hasta epilepsia; Para colmo, lo ataca la dispepsia de haberse atiborrado la barriga. Menos mal que le sobran los amigos para arreglar la cosa en la justicia, y que no tiene rastros de pudicia que le impida apretar a los testigos. Mientras tanto, el imbécil del vecino hace un tiempo ha quedado sin trabajo, y aunque se viste como un estropajo, no quiere renegar de su destino. Ese sí que no tiene ni un centavo para dar de comer a la familia, y no le sirve para hacer tortilla el haber trabajado como esclavo. Qué tonto ha sido, no robó ni un cobre, se ocupó solamente de ser útil; la decencia, caray, ¡qué cosa fútil! tiene bien merecido ser tan pobre. (Pero aunque esté vacía la cuchara y los zapatos tengan agujeros, el tipo es duro, y con o sin dinero, puede mirar los hijos a la cara). Por ahora, la historia continúa. El vecino, tal vez halle un trabajo; nuestro amigo, tal vez se irá al carajo, o tal vez va a parar a la cafúa. Buenos Aires, setiembre 1999
PREOCUPACIÓN EN EL PARAÍSO Hay mucha agitación, justificada, entre aquellos poetas que ya fueron, porque hace muy poco comprendieron que su fama está muy amenazada. Es que les ha llegado la noticia de que en esta ciudad de Villa Elisa hace versos, sin pausas y sin prisa un poeta de excepcional pericia. No sólo les preocupa su tarea por la belleza que su verbo encierra, sino porque no hay sobre la tierra otro que igual sabiduría posea. Para enfrentarse a situación tan fea y tomar decisiones al respecto, o bien poner en marcha un buen proyecto, decidieron reunirse en asamblea. Los Hernández (Miguel y Martín Fierro) dijeron que si no se actuaba pronto más de uno de ellos pasaría por tonto, y sugirieron apurar su entierro. Dijo Rimbaud, con ánimo sereno, que la cosa, en fin, no era tan tremenda, por lo que se ligó una reprimenda de Neruda, y de otro buen chileno. Bécker adujo, el rostro muy contrito: "De aquellos polvos vienen estos lodos; este tipo nos ha leído a todos, no se puede negar que es erudito". Baudelaire, Marechal, Lugones y otros opinaron que ya no había caso, que intentar detenerlo iría al fracaso, y corearon: "No cuenten con nosotros". "¡Que conste en acta!" -se indignó Machado- "¡No se quejen después, cuando perdamos todos los lauros que pudir ganamos!" -la pifió, por hablar tan enojado. "¡Pasemos a la acción, sin cortapisas!" -atinó, preocupado, De Unamuno; "¡Vivamos muy despiertos!" -dijo uno, y desde el fondo se escucharon risas. Homero Manzi, junto a Enrique Santos, disintieron, metiendo la cuchara: "No hay apuro, veamos en qué para, no creemos que sea para tanto..." En fin, que se perdieron todo el día deliberando, sin llegar a nada; tanto se habló, se oyó tanta pavada, todos gritaban, y ninguno oía. Y al fin de esa asamblea de difuntos en que todos salieron disgustados, refrendaron el acta, delegados, Chécspier y Shakespeare, los dos juntos. Villa Elisa (Bs.As), Marzo de 1998.
ASTIZ, hermano... ¡Qué bajo que caíste, hermano Astiz! no sé si alguna vez vas a hallar calma; más que tu cuerpo, prostituiste tu alma, y lo más grave: no te arrepentís. Tu cara de galán, y esa mirada que a muchas minas sacará de quicio, el día que tengas que enfrentar EL JUICIO, creo que no te servirán de nada. A mí, juzgarte no me corresponde: oro por vos, como enseñó El Maestro; vos, para siempre, sos del todo nuestro: si querés escapar, no tenés dónde. (Ni Paraguay, ni Canadá, ni España, ni menos Suecia, ni tampoco Francia; donde Interpol perciba tu fragancia, ¡ahí te agarrará de las pestañas!). Y para terminar, te la hago corta: antes te odiaba, hoy sólo me das pena. Gracias a Dios, hay tanta gente buena, que aunque haya tipos como vos, no importa. Villa Elisa (Bs.As), enero de 1998 Dedicado a los centenares de astices que quedan en este país.
ASÍ ES LA VIDA Cuando era chico le tenía miedo, y todo lo veía inalcanzable; años después, sólo lo razonable me importaba: y lo demás, un bledo. Y fui creciendo, y aprendí que a veces la razón es de lo más inútil para explicar lo que creemos fútil e importa más de lo que nos parece. Vamos ganando habilidades nuevas a medida que el tiempo va pasando; virtudes nuevas vamos acopiando, y las viejas, la vida se las lleva. Con poca maña, pero mucha saña, y a través de experiencias inefables, descubrí esta verdad (no muy notable): La vida es como la mujer: extraña. Y con la cosa aún nada entendida voy llegando a la edad en que debiera diferenciar otoño y primavera, pero no tengo claro qué es la vida. Y resumiendo, para ser sincero, no sé cómo es la vida, pero es cierto que, desde que nací hasta que haya muerto, cuanto menos me ofrece... más la quiero. Villa Elisa (Bs.As), marzo de 1998.
AQUEL SUEÑO Por un pasillo largo yo avanzaba: cada tanto, cruzaba alguna puerta. Iba con la mente bien despierta pues no sabía lo que me esperaba. La ansiedad me impulsaba hacia adelante y me impedía detener el paso; sin embargo, de a ratos -por si acaso- miraba sobre el hombro, vacilante. Precavido, ponía buen cuidado de no obstruir un eventual regreso: tenía temor, y era nomás por eso que el camino hacia atrás había guardado. Y fue una sensación indescriptible cuando al cabo de un trecho, al darme vuelta, mi desesperación dio rienda suelta: tocadas por manos invisibles las puertas, tras de mí, se iban cerrando. ¿Fue una advertencia que me dio la vida, o solo fue un exceso de comida? ... La verdad, todavía lo estoy pensando. Villa Elisa (Bs.As), Abril de 1998
LA COLINA Le interesa subir a esa colina porque, lo que hay detrás, no lo imagina, y piensa que al mirar desde la altura sabrá algo más del mundo y de su anchura. Seguramente, al ver el horizonte desde el punto más alto de ese monte, entenderá las cosas que su mente trata de comprender inútilmente. Por eso, con esfuerzo sin medida trepa por senda nunca recorrida, y va haciendo camino al recorrerlo el sacrificio enorme de ascenderlo. Mas entre tanto que se acerca al cielo con asombro comprueba que su anhelo se ve frustrado por un imprevisto: comparado con todo lo que ha visto, es más lo que no ha visto todavía. Justo al revés de lo que suponía, el horizonte se ve más lejano y nunca está al alcance de la mano. Exactamente igual nos pasa a todos cuando queremos escapar del lodo de la ignorancia que nos tiene atados: creemos aprender por todos lados con la esperanza de salir sabiendo, luego resulta que al ir aprendiendo vemos cada vez más cuánto ignoramos, y al comprobarlo nos desanimamos. Pero a pesar de todo, es innegable que aprender es derecho inalienable al mismo tiempo que un deber sagrado; suele el más ignorante estar confiado e indiferente, hasta que le llega una fatalidad. La vida es ciega: nos disciplina cuando le parece, y aunque castiga cruel a quien se niega a obedecer su ley, una y mil veces, a quien procede bien, premia con creces. Buenos Aires, abril de 1998
MI MÚSICA Mi música es sencilla como el hornero, y no busca ni quiere llegar primero. Mi música es humilde, y se parece al ruidito del pasto cuando se mece. Mi música, de arte no tiene nada, porque salió bastaaaante desafinada. Mi música no exige virtud ni arte, quizás por eso se oye en todas partes. Mi música es buenaza, y me consuelo pensando que, quién sabe, viene del cielo. Mi música es tranquila, no tiene apuro, como si le esperara mucho futuro. Mi música es pausada, de ritmo lento, y jamás se adelanta al pensamiento. Mi música es discreta, no hace barullo, y puede conformarse con ser murmullo. Mi música es antigua, viene de antaño, me dura una semana y todo el año. Mi música no es oro, es solo cobre, pero la canta el rico igual que el pobre. Mi música es un canto muy necesario; la canta igual el pobre que el millonario. Mi música es muy franca y desenvuelta, te las dice de frente sin darle vueltas. Mi música no busca ni le interesa más el aplauso ajeno que la belleza. Mi música, algo triste, quizás no tanto, para la risa es buena y para el llanto. Mi música no vale ni dos monedas, se puede hallar tirada en las veredas. ...Pero mi música tiene la pretensión de alimentar la llama del corazón. Buenos Aires, febrero 1999
YA SÉ... Que pude haber hablado y quedé mudo, y que hablé justo cuando no debía; que a veces dije lo que no sentía y que fui -más que un poco- testarudo. Que critiqué sin causa a algún amigo, que me ofendí por cosas del momento, y que no demostré agradecimiento, y que al desamparado negué abrigo. Que mis ojos pararon en lo ajeno, y que la envidia carcomió mi pecho, y que no quise deshacer lo hecho, y me sentí de vanidades lleno. Que la pereza encadenó mi mano y que la rabia dominó mi mente, que a mi puerta llamaron vanamente, y que juzgué los actos de mi hermano. Y que la gula envenenó mi cuerpo, y el egoísmo malhirió mi alma, que sembré desazón en vez de calma, y fui de desacierto en desacierto. Todo eso lo sé, bien de seguro: y aunque mi vida pudo ser confusa, para algunos pecados tengo excusa mas, para otros, debo ser muy duro. Pero algo he de decir en mi defensa: soy, para bien o para mal, humano y el errar no habrá sido todo en vano porque enseña a vivir, si bien se piensa. Por eso tengo una esperanza firme de ser alguna vez, no ya perfecto, sino quizás, merecedor de afecto antes que llegue el día de morirme. Buenos Aires, 04/02/99
LA VIEJITA Ah, por fin, ha llegado ya la noche. El día le causó muchos dolores, un pesar y un cansancio abrumadores, pero ella no tiene ni un reproche. Siente un dolor punzante en la cintura, los tobillos hinchados, y los brazos pesados, ya sin fuerza, y un pinchazo en los ojos, por añadidura. Sin embargo, se esmera al aprestarse para dejar en orden la casita: arregla todo, sin pensar su cuita y se dispone al fin para acostarse. El descanso es un bálsamo a su pena: cuando el sueño la invade lentamente, poco a poco la calma de su mente va transportándola a una nueva escena. Pero de pronto, y en un arrebato, se ve despierta, la mirada atenta, y se levanta, pues se ha dado cuenta que no le ha dado de comer al gato. Buenos Aires, 24/02/99
ESTROFAS UNIVERSALES (*) Sin jactancia lo digo, soy un poco loco. La cordura es una enfermedad muy rara, Por suerte. Quita la alegría de vivir. Dura muy poco, a veces un ratito. No es en absoluto contagiosa. No se conoce a nadie que haya muerto de cordura. Así que si usted cree padecerla, no se aflija. Lo más probable es que esté simplemente errado/a. Eso sí (estar errado/a) es muy común. No se aflija. Villa Elisa (Bs.As), abril de 1998 (*) Llámanse así, y por esta única vez, OJITO, las estrofas que tienen un solo verso. Por lo tanto, cada verso rima consigo mismo en rima monòtona.
QUE BARBARO VISTES! (encuentre los mil erorres) Me voy a referir aquí, señores a algunos sufrimientos del idioma, que aunque usted no lo crea, no es de goma; espero que le guste a los lectores. Si yo algún problema habría tenido me hubiera puesto serio, a la comisería me hubiera dirigido y hablado con el comiserio. Me han comentado de que el diagonal que en la Argentina siempre ha sido femenina, masculinizada se siente muy mal. Tomé mucho agua en la comida, tenía mucha sed y poco hambre; la aceite estaba al lado del matambre y la azúcar sexualmente confundida. Mataron con un arma a un comerciante y ese arma estaba descargado; era un arma mujer, y el encargado de investigarla era un ignorante. Aún teniendo imágen de iletrado cuando era jóven yo leía el diario y los deshechos mas estrafalarios de los poetas, releía embobado. "La lengua dá pa' todo" -dijo un viejo, y arremetía en contra del lenguaje. No tenemos la excusa del gauchaje, que de las bibliotecas vive lejos. Por lo tanto, tratemos con respeto el idioma que usamos día tras día; lo torturamos con alevosía, y no tenemos otro de muleto. Me alegro de poder haberlo dicho o mejor, de decirlo haber podido, pues tenía un entripado tan jodido al respecto, que pica como un bicho Villa Elisa (Bs.As), 23 de abril de 1998 Dedicado, en su día, al idioma castellano que será lo que será, pero lo usamos.
VR (VIRTUAL REALITY) Cada vez que me pongo, en mi PC (raramente me da por hacer sebo) a ver alguno de esos juegos nuevos, me sorprendo, a pesar de que bien sé que el ingenio del hombre es increíble, por lo bien que ha logrado ese programa imitar de este mundo el panorama con sólo una "IBM compatible". Las barreras que han ido derribando para conseguir eso, las intuimos los que desde hace años compartimos el lindo oficio de andar programando. Pero pensando bien en este asunto he llegado al final a preguntarme si no sería más lógico asombrarme de la vida real en su conjunto. Dicen que un adoquín no es otra cosa que una nube dispersa de protones, rodeado cada uno de electrones girando en una danza caprichosa. Y que cada partícula es tan chica que no merece ser tenida en cuenta, y que ni la mirada más atenta, con lupa y buena luz, la identifica. Pero... ¡que no te pegue en la cabeza esa difusa nube de protones!, porque, o bien te la llena de chichones, o te la parte, lo digo con certeza. Entonces, es la Realidad Virtual un doble engaño cruel a los sentidos, ya que -tal como es, siempre lo ha sido- lo que llamamos realidad real... ¡No es tal! Villa Elisa (Bs.As), mayo de 1998. Dedicado a los que repiten "ver para creer"
A GEORGE GERSHWIN (más allá de la envidia) Tu música me llena de melancolía. Antes de oírla no sabía que música tan buena, tan buena, existía. De veras, no sabía. Es tan sutil, tan tenue, tan ligera, y a veces tan tremenda, tan de lucha, que desconcierta, sí, a cualquiera. Hasta parece que te divirtiera jugar con el que escucha. Y yo sospecho que tomás el pelo -con mucha altura- a quien intente capturar el vuelo de tu dulzura. Me gustaría haberte conocido y ser tu amigo, siquiera para ayudarte a ponerte el abrigo o prepararte un matecocido. Y no creas que te escucho cada día porque, la verdad, no puedo. (En realidad, es más por cobardía, que oírte me da un poco de miedo) Este es un modesto canto de agradecimiento. Aunque palabras justas, yo no encuentro; cuando te oigo, me sale desde adentro: ¡Qué te parió, che gringo! ¡Qué talento! Buenos Aires, marzo de 1998
A MI ESPOSA (en su cumpleaños) De tan humilde, me pediste un verso creyendo que no me costaba nada; si supieras, mi mente está embotada, necesito un cerebro de refuerzo. Aunque a veces -dolido, reconozco- te ofendo con rencor o indiferencia, la palabra sin voz de mi conciencia me reprende "No debes ser tan tosco". Hace ya largo tiempo he comprendido -puesto que sos una mujer muy culta- que vivir a mi lado te resulta un poco feo y algo aburrido. Hemos tenido muchas discusiones, resentimientos y disgustos miles, peleas por motivos infantiles, pero, ¡qué lindas reconciliaciones! Gracias por ser mi eterna compañera, por tus palabras, tus silencios, todo; vos cambiaste mi vida de tal modo que hoy es mucho mejor que lo que era. Te digo algo, y vos analizalo: "lo ideal es enemigo de lo bueno". Aunque yo de defectos esté lleno, si me sabés llevar, no soy tan malo. Y la palabra se me queda trunca cuando hay que hablar de las flaquezas mías: si algo puedo pedirte todavía, te pido: por favor, no cambies nunca. Buenos Aires, 19/11/98
CONSEJOS "Es un veneno de los más potentes, y perjudica más al que lo usa que a aquel que lo recibe, y se excusa siempre detrás de causas convincentes; "Se manifiesta de diversas formas, que van desde inocente indiferencia pasando por altiva displicencia hasta el ataque cruel sin ley ni norma. "Suele apelar a sentimientos sacros: patriotismo, moral, vida decente. Todo eso, exhibido ante la gente, es nada más un burdo simulacro. "Y has de saber que suscitar la ajena envidia, es un proceder muy loco: aunque placer te proporcione un poco, el riesgo nunca te valdrá la pena. "Aparte, puede ocasionarles daño a otras personas, sin que lo desees. Los demás nunca son como tú crees: son como son, y en esto no hay engaño. "Cuidate bien de no caer en ella, y si ves que de pronto se te arrima alejala de vos, y tu autoestima no va a caer, ni apagará su estrella". Así me aconsejaba un envidioso a quien agradecí sinceramente: si un consejo lo brinda buenamente la experiencia, es mucho más valioso. Buenos Aires, mayo de 1998
Buenos Aires, 06/05/98
De: Compañía Editorial del Habla Hispana S.A
A: Sr. José Hernández
S/D:

REFERENTE: Su manuscrito "Martín Fierro" (sic)

Tenemos el agrado de dirigirnos a Ud. con el objeto de hacer algunas acotaciones a su encomiable obra, la cual ha sido analizada con gran interés por nuestro equipo de profesionales, y estaría en condiciones de ser editada a no ser por algunas pequeñísimas modificaciones que, no dudamos, Ud. no opondrá reparos en aplicar.
Pasamos a detallar algunas de las más significativas, no necesariamente en orden de prioridad.
  1. El título de la obra debería ser más llamativo, y desde ya no podemos de ninguna manera aceptar la palabra "fierro", por ser poco culta y, por tanto, no estar a la altura de la línea que ha exhibido desde su fundación nuestra empresa. Le sugerimos el siguiente título, el cual ha sido cuidadosamente evaluado por nuestros Expertos en Imagen de Producto: "La escabrosa historia de un desertor". Como subtítulo: "Apasionante relato de las alternativas que condujeron a un -hasta ese momento- honrado labriego a ponerse al margen de la ley".
  2. La poesía está en franca decadencia, por lo cual hemos decidido ofrecerle nuestra colaboración en la tarea de convertir a prosa todo el libro.
  3. Si bien el lenguaje gauchesco que usted utiliza contribuye en cierta medida a la ambientación de la obra, consideramos conveniente prescindir del mismo, en aras de una mejor comprensión por parte de nuestros lectores, y en bien de la conservación de la pureza del idioma.
  4. Nuestra Asesoría Legal nos ha hecho notar, atinadísimamente, que algunos episodios, sobre todo por la forma en que están relatados, podrían ser interpretados como apología del delito. Por esta razón hemos decidido directamente suprimirlos, a menos que Ud. considere seriamente la posibilidad de dar un giro diametral al enfoque de los mismos. Estos serían -por el momento y sin perjuicio de que aparezcan otros-, los siguientes: a) La pelea de Martín Hierro y el labriego Cruz con la brigada policial que fue a detenerlos; b) El duelo criollo donde el protagonista hiere mortalmente a una persona de color.
  5. Algunos pormenores resultan ser demasiado crudos para la sensibilidad de nuestros lectores, según dictamen del staff de Perfil Sicológico. Por ejemplo, la vida en las "tolderías" (a las cuales hemos decidido denominar Asentamientos Poblacionales Indígenas, API). Estos duros pasajes se suprimirán, salvo que usted los reescriba suavizándolos.
  6. Los asesores de Relaciones Institucionales creen percibir en la obra una velada crítica a nuestras Instituciones fundamentales, como las Fuerzas Armadas, el Poder Ejecutivo, el Poder Judicial y otras. Esto resultaría en un descrédito para nuestra editorial, y dejamos en sus manos la corrección de este delicado asunto, para lo cual ponemos a su disposición nuestro cuerpo de colaboradores letrados.
  7. La ley antidiscriminatoria nos impide ignorar a los grupos minoritarios, y hemos notado que en todo el libro no hay un solo episodio de homosexualidad, ni se menciona al pueblo judío -lo cual seguramente será interpretado como un menosprecio- ni a la drogadicción. Respecto de este último tema, hemos recibido la sugerencia de que el protagonista, luego de haber sufrido moderadamente por una sobredosis de heroína durante una fiesta homosexual, termine siendo acogido fraternalmente en una institución de rehabilitación, donde será colmado de atención humanitaria y hallará el calor de hogar que nunca antes pudo encontrar.
  8. Por último, y para evitar conflictos con la LFA (Liga Feminista Argentina) es necesario que le dé a la mujer una participación más activa y destacada en el libro. Usted decidirá, pero nos atrevemos a sugerirle considerar la alternativa de que la protagonista sea una mujer.
Como agregado, y sin que esto signifique presión alguna por nuestra parte, queremos hacer llegar a su conocimiento que varios autores noveles han logrado ingentes apoyos materiales, a través del sencillo y a veces simpático recurso de mencionar en el texto, como al pasar, alguna/s marca/s de jeans, gaseosas y/o cigarrillos. Puede ponerse en contacto con nosotros para iniciar las tratativas.
Sin otro particular, y en la confianza de que, obrando mancomunada y profesionalmente pronto lograremos obtener un producto adecuado al mercado, saludamos a Ud.

Muy Atte. (hay una firma)

MEMORIA (más acá de la vida eterna, o preguntas tontas sin respuesta) A veces pienso que los muertos mueren únicamente si se los olvida; mientras tanto, prosiguen esta vida acompañando a quienes bien los quieren. Y también creo que en nosotros quedan para resalte de sus cualidades: Van aumentando entonces sus maldades o sus virtudes, si en la mente hospedan. No hay diferencias que el corazón lime sino al revés, las hace más notables: el "no tan bueno" se hace miserable, y el bondadoso, casi un ser sublime. Igual nos pasa con los que dejamos de ver por siempre: es como si murieran a menos que, de tanto que nos quieran, nuestro espíritu sienta sus reclamos. ¿Bastará con guardar en la memoria un lugarcito a mis afectos de antes? ¿Alcanzarán recuerdos tan distantes a quitarle a la muerte su victoria? Expresado esto así, es tan escueto, árbol que está ocultando un bosque mío. Me pregunto, con un escalofrío: ¿Viviré tanto yo como mis nietos? Buenos Aires, setiembre 1999
MILMEN Y UNASÓ o La historia de siempre (Seudocódigo con moraleja) Environment: . Milmen era una dama muy taimada cuya fama era pública y notoria, y debido a su mala trayectoria era por todo el pueblo mal mirada. Mientras tanto Unasó, joven amable, era apreciada y todos la querían por las virtudes que en ella veían, pues su conducta era inmejorable. Un poderoso del lugar, un día las llamó para darles un encargo; les estuvo explicando un rato largo lo que de ambas damas pretendía: Tenían que llegar a cierta casa, entregarle un mensaje a tal sujeto, esperar la respuesta y, muy discreto, regresar caminando por la plaza. Unasó se dio cuenta que habría lío si es que no utilizaban la cabeza, porque para poder lograr la empresa tendrían que atravesar todo el gentío. Las dos sentían gran incertidumbre acerca de cumplir su cometido, hasta que les surgió un plan atrevido para pasar entre la muchedumbre: La_idea: . Milmen tras de la otra se ocultó con simulada cara de inocente, y todos dieron paso gentilmente al ver tan solo el rostro de Unasó. While MundoExiste Goto La_idea Asombroso es pensar, si bien lo miras, que a pesar del recelo de la gente se filtraran, astuta y hábilmente Unasó La Verdad y Milmen Tiras. Buenos Aires, setiembre de 2000

RAÚL BARBOZA Piazzola litoral, extraña cruza de Gershwin y zorzal, raro algoritmo; amo del acordeón, dueño del ritmo, mayoral de corcheas y de fusas. Tu acordeón gime un llanto montaraz, música pura que no da razones: brindás el alma junto a tus canciones, te escucho un rato y quiero oírte más. El chamamé en tus brazos se agiganta con los latidos de tu sangre noble: te desgarrás en un rasguido doble, y un sapucay lastima mi garganta. Villa Elisa (Bs.As), octubre de 2000
PASAME TU E-MAIL, TÍO PASTOR Necesito tu e-mail, tío Pastor, para contarte algunas novedades: últimamente me hice de amistades dispersas por el mundo alrededor. Vos me alentaste siempre en mi proyecto (que parecía un tanto estrafalario) de publicar un día mi diccionario y lo hiciste, me acuerdo, con afecto. Y bien, te cuento: ya llegó ese día, gracias a "la Internet", que a vos te intriga. No hace falta, supongo, que te diga que este asunto me llena de alegría. Desde que el diccionario a luz salió he conocido a más de tres verseros, buena gente, los veo muy sinceros, y son tan locos como vos y yo. Ya te he dicho, no espero ganar plata: me conformo con que algún poeta saque alguna canción, no muy berreta que sirva para dar la serenata. Aunque mal no me vendría -lo confieso- para seguir pagando la hipoteca, ya que la cosa ahora está tan seca, que me caigan de arriba algunos pesos. Te lo repito, tío, sin camelo, y perdoná la forma campechana: me parece que es una gran macana que no tengas e-mail, ahí en el cielo. Buenos Aires, octubre de 2000 dedicado a Pastor Schiavoni (Poeta entrerriano autor de un montón de poemas, algunos de ellos publicados bajo el nombre de "Bruma, Cielo y Sol". Buen poeta, pero mejor que eso, buena persona)
GRAFITIS (o ¡Hay una esperanza!) Dado que día a día viajo en tren y no siempre consigo qué leer, me entretengo, aburrido en el vaivén, divisando grafitis por doquier y es hermoso lo que mis ojos ven. La lucidez del argentino medio salta a la vista de los pasajeros; hay material para matar el tedio: unos donosos, otros lisonjeros, que a males del país buscan remedio. Leo "BOCA CAPO, RIBER CE LA COME" afirmación que acá yo no discuto. Al lado, otro color y con birome, contraataca sutil: "VOSTERO PUTO" tratando que el nivel no se desplome. Difícil para mí es seguir el hilo de discusión tan alta, tan sublime. Busco uno fácil de entender, vacilo, no hay ninguno que entre los otros prime, porque son todos de ese mismo estilo. Y ante esta sutil filosofía se ensancha mi alma, meditándola. Para eso he de tener la mente fría o su secreto se me escapará, aunque verla me llene de alegría. Me adormece feliz la certidumbre de que todo va bien en la Argentina. ¡Basta pues de dolor y pesadumbre! Un futuro brillante se ilumina: con esta gente, ¡iremos a la cumbre! Villa Elisa (Bs.As), diciembre de 2001.
MARAVILLAS DEL COSMOS Me gusta caminar por las calles de tierra, que, por suerte, en mi barrio, una que otra queda; esas calles con zanja, sin cordón mi vereda, esas calles con pasto que a la vida se aferra. Demorarme a la sombra de algún árbol añoso disfrutando el frescor de su húmeda fronda, aspirando su aroma en bocanadas hondas. ¿Hace falta algo más, a sentirse dichoso? En un patio, una gata, con primor se acicala rodeada del color de un jardín florecido. No lo puedo explicar, pero embriaga el sentido un paraíso en flor, y el perfume que exhala. Esas son, sí, las cosas que enardecen mi pecho, que no están al alcance de cualquiera en el mundo: acariciar al paso un perro vagabundo, y que, agradecido, me acompañe un trecho. ¡Qué tristeza sería no enterarme siquiera de esas cosas grandiosas, que parecen sencillas! Porque son ciertamente, a mi ver, maravillas, la raíz del ombú y la flor de áloe vera. Villa Elisa (Bs.As), diciembre de 2003
AUTÉNTICA POESÍA Yo no puedo decir qué es la poesía ni quisiera pasar por descortés; intentaré decir lo que NO ES, por las cosas que leo cada día. No es poner las palabras al revés, y seguir esta ley a rajatabla: "al contrario de como siempre se habla, poner primero el verbo; el nombre va después". Tampoco es ignorar significados, mezclar palabras sin ningún concierto, llevar un ritmo ciertamente incierto, y ciertamente desacompasado. No es tampoco explorar el diccionario buscando la palabra más extraña, pues hacerlo no exige mucha maña y resulta realmente estrafalario. Ni adornar con palabras rimbombantes, que parecen gritar "¡soy erudito!", frases gastadas que cualquier niñito puede expresar mejor, sin ser chocante. Para la prosa, bien está la prosa, escrita toda en línea, en el renglón; cortarla en trozos es afectación, que hacer versos, amigo, es otra cosa. (Y de paso, ya en prosa, ya en poesía, -y salvo que se tome todo a broma- hay que tener respeto a nuestro idioma, tanto en sintaxis como ortografía) Resumiendo: es noble y más sencillo ser simplemente como uno es, hablando llana y claramente, en vez de fingir ser poeta de alto brillo. Villa Elisa (Bs.As), agosto de 2001 (Hecha especialmente para la página Auténtica Poesía, a pedido de su/s webmaster/s)